Creo que no estoy de acuerdo con este punto…

*foto de unsplash (plataforma de fotos gratuitas)

Últimamente me he topado con muchas mamás que confunden la educación respetuosa con el no educar. A veces confunden el “unschooling” con el no hacer nada. Se que empecé este post con mucha critica y juzgando, y pido una disculpa si ofendo a alguien, pero no me puedo quedar callada.

Golpear a un hijo, es muy dañino, pero algo más dañino aun es la indiferencia. Voltear la cara a los problemas, dejar que el niño dañe a otros. Se que no soy la persona ideal para hablar de esto, perfecta no soy, y muchas veces se me pasan detalles al educar a mis hijos. Y es que lo más difícil es educar siendo respetuosos, porque requiere mucha trabajo interno de parte de los padres, luchar con fantasmas de su propia niñez. A veces por no repetir los patrones, nos podemos ir al otro extremo.

Forzar al niños trabajos que odia, es igual de dañino que no guiarlos, que no entender que el niño es un niño. Los niños tienen por derecho un adulto que los sepa acompañar, que los guie, que les exija, que los conozca para poder potencializar su desarrollo.

Muchas veces me debato entre dejar al niño hacer lo que el quiera o que haga lo que yo quiera, y lo interesante es que la vida no es así. No se porque pensamos que es en blanco y negro. Podemos cambiar las formas de hacer las cosas, por ejemplo si no disfruta matemáticas, existen muchas formas de enseñarlas, pero a veces nos enfrascamos, en tonterías. Me queda claro que en la vida hay muchas cosas que hacemos y no queremos hacer, creo que es importante hablar de esto con nuestros hijos. Los niños tienen que entender esto. Obviamente lavar los trastes no es nuestro pasatiempo favorito, pero con ejemplos así de prácticos, podemos ir educando a nuestros hijos en la vida real.

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